Mujeres sentadas en círculo durante la jornada de inicio del Programa de Becas Muchas Más STEM, con facilitadora de pie junto a un caballete con caritas de emociones.

Cada inicio de año en Muchas Más es una oportunidad para volver a encontrarnos y recordar algo esencial: los procesos educativos no se sostienen en soledad.

El pasado 8 de febrero, más de 80 personas entre becarias, familias, Junta Directiva, voluntarias y equipo técnico nos reunimos en el Centro de Formación Yeki Enemi para dar inicio a un nuevo año del Programa de Becas Muchas Más STEM. Pero más allá de una jornada de planificación, vivimos un espacio profundamente humano para escucharnos, reafirmar compromisos y reconocer todo lo que hace posible que una joven continúe estudiando y construyendo su futuro.

Desde el inicio de la mañana, una de las becarias, Fatima, facilitó una dinámica que nos invitó a movernos, encontrarnos y conectar entre todas y todos, marcando el espíritu de toda la jornada.

A lo largo del encuentro reflexionamos sobre los aprendizajes del año anterior, los desafíos que todavía enfrentamos y las formas en las que queremos seguir acompañándonos. Hablamos de corresponsabilidad, de comunicación y de la importancia de que cada persona reconozca el papel que tiene dentro del proceso.

Las becarias compartieron su compromiso de fortalecer aspectos importantes como la organización, la participación y la comunicación. Las familias, por su parte, expresaron una apertura muy valiosa para seguir acompañando activamente a sus hijas y sostenerlas emocionalmente en los momentos difíciles.

Y en medio de esas conversaciones surgieron testimonios que nos recordaron por qué el acompañamiento integral transforma vidas.

Uno de los padres compartió que cuando su hija decidió estudiar Ingeniería Eléctrica, muchas personas le preguntaban por qué no escogía “otra carrera”. Sin embargo, él contó con orgullo que nunca dudó de la capacidad de su hija y que siempre estará dispuesto a acompañarla en el camino que ella quiera construir.

Otra madre compartió algo que atravesó profundamente al grupo: ella decía que no entiende las matemáticas ni muchos de los ejercicios que hace su hija, pero aun así se sienta a escucharla con entusiasmo cuando le explica sus tareas y proyectos. Y que, en las noches de desvelo, aunque no pueda resolverle un problema matemático, sí puede acompañarla llevándole una taza de café mientras continúa estudiando.

Y quizás ahí apareció uno de los aprendizajes más importantes del encuentro:

Acompañar no siempre significa tener las respuestas.
Muchas veces significa quedarse,
escuchar,
creer,
sostener.

Creer en las capacidades de las jóvenes incluso cuando sus sueños desafían estereotipos o abren caminos que antes parecían imposibles.

Otro de los temas que resonó con fuerza fue la necesidad de fortalecer la comunicación entre becarias, familias y equipo. Hablar a tiempo, expresar preocupaciones, pedir apoyo y construir relaciones desde la confianza apareció como una de las claves para sostener los procesos de una manera más humana y cercana.

Durante la jornada también revisamos las cartas de compromiso de becarias y familias. Más que un documento, este espacio permitió conversar sobre lo que cada persona aporta para cuidar el proceso colectivo y caminar juntas durante este nuevo año.

Uno de los momentos más significativos fue la dinámica realizada con madres, padres y referentes para reconocer la diversidad de carreras STEM que actualmente estudian las becarias. Para muchas familias fue emocionante descubrir la amplitud de caminos que las jóvenes están construyendo y reconocer que las mujeres también están ocupando espacios históricamente negados para ellas.

En Muchas Más seguimos convencidas de que el acceso a la educación es fundamental en la vida de las jóvenes salvadoreñas. Es crear redes de apoyo, abrir conversaciones necesarias y sostener procesos desde el cuidado y la corresponsabilidad.

Este inicio de año nos dejó una certeza compartida: cuando una joven confía y reconoce sus capacidades, pero además tiene personas que creen en ella, sus posibilidades de permanecer, crecer y transformar su vida se multiplican.


← Volver al blog